sábado, 5 de enero de 2013

Bailemos

Esta noche fui victima del insomnio. En esa situación no te queda otra más que reconocer que no depende de tu buena voluntad para seguir durmiendo sino de esperar y creer que al día siguiente el insomnio no te va a pasar tanta factura.

El pensamiento que me acosaba era claro: el futuro y mi presente, en ese orden. Uno habla de el, proyecta en el, piensa en el pero hasta que no te golpea la cabeza una noche de viernes a las 4 de la mañana, no confirmás que realmente está ahí y que todo lo que hagas hoy, sin duda, va a tener una reacción en el mañana, en tu vida y en los que ahora forman parte de ella. Bastante obvio, sí pero más obvio se hace si el pensamiento te despierta y te acosa hasta que tu cerebro ya no aguante más.

La realidad es que estoy en un buen momento de mi vida en varios aspectos pero este 'buen momento' no es ni un poco parecido a lo que pensaba que realmente me iba a pasar. Que hoy esté bien aunque no sea como me lo imaginaba no es algo que amerite un "y bueno, lo importante es eso: estar bien" sino que me veo rodeada de situaciones que no sé como moverme y al no saber como actuar en determinadas situaciones me genera esa ambigua y desesperada necesidad inexplicable de salir corriendo y de dejarme estar.

Mi papá la engañó muchas veces a mi mamá, hoy, por primera vez, tengo miedo que por estar conviviendo - que no es lo mismo que estar en una relación cama afuera - me hagan lo mismo. Tengo miedo de estar en una situación que no me invite más a salir, que me convierta en una persona horrible ante sus ojos, en ser vista solo como una ama de casa - por más que tengo mi trabajo y mi facultad -, en no ser deseada, en no ser atractiva intelectual y fisicamente, en que las palabras románticas no lleguen más a mis oídos, que el sexo sea una porquería, que no haya más besos románticos, que no haya tiempo, que no se den más las conversacione del principio, que nos convirtamos en extraños, en que no haya comprensión ni que entienda más que estas preocupaciones sin fundamentos solo necesitan una mirada comprensiva, un abrazo, un te amo y un "todo va a estar bien". Lo más irónico de todo es que a él no le pasa todo esto, a él lo que importa es que estamos bien. Todo bien pero eso no me consuela ni me quita la breve locura en la que estoy metida.

Nadie, absolutamente nadie te dice como va a ser el convivir con tu pareja. Sí, escuchás el "al principio es dificil" por más que ya estaban en una semi conviviencia. Yo diria que más que dificil es un poco enloquecedor tener todas esas cosas de golpe en la cabeza y a eso sumale que en la vida de tu pareja está presente su ex porque tienen un hijo.

Un aplauso para la que no sabe qué, dónde, cómo reaccionar y se siente en una estado de vulnerabilidad de la puta madre.



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