miércoles, 17 de octubre de 2012

Una mala decisión

Dejame que sea superficial y minita para contarte que desde que tengo memoria siempre tuve el pelo largo, no ese largo hasta la cola pero largo. También desde que tengo memoria cada tanto me agarra el delirio de querer tenerlo corto, lo hice 2 veces y ese corto era un par de centímetros por debajo de los hombros. Llegaba hasta ahí porque no confiaba mucho en las peluqueras y porque sentía y siento que tengo cara de galleta como para hacerme la canchera desafiante con el look (sí, escribí desafiante con el look, matenme). Pero hace dos semanas se me metió en la cabeza que era el momento de ir más lejos, llamé a un par de peluquerías para saber como venían con los tiempos - era sábado y sabía que si me hacían esperar 2 horas, me iba a ir - todas tenían demora, decidí no hacerlo, lo tomé como una señal, salí a comprar algo, vi una peluquería con poca gente y me metí. Espere una hora, no cambié de decisión, y le dije a la peluquera: lo quiero corto tocando los hombros y que atrás sea un poco más corto pero necesito tener un poco de volumen... ¿se puede rebajar un poco atrás?. Cortó el primer mechón y lo puso adelante mío, quise llorar, se le fue la mano a la peluquera emocionada con tanto para cortar pero si decía algo ya no lo podia arreglar así que decidí entregarme a la situación. La chica de al lado, que había llegado dos minutos después que yo me dijo que era valiente. ¿Valiente, cómo? esto es un corte de pelo, corto, sí, un cambio importante para una mina pero decirme valiente es como darme una palmadita en la espalda cuando sé que no puedo hacer algo. A la media hora, tenía el pelo corto, atrás demasiado corto. Se me puso la cara roja del enojo, estaba enojada conmigo misma, pagué y me fui lagrimeando por la calle y tocando los pocos mechones que tenía atrás. Conclusión: nunca más.

La primera vez es difícil.

Obviamente me refiero a tener que escribir por primera vez en el blog. Di un par de vueltas, hice un té, pensé en un par de anécdotas, deliré y puse música. ¿Qué puedo escuchar? Y, la noche da para Amy Winehouse. Hago un par de cosas con la compu y me preguntó cuándo se me dio por bajar un disco de la mina. Inevitablemente me acordé de la llamada de mi mamá, no sé bien cuando fue pero me llamó con la voz entrecortada y me contó que murió "una cantante". Le pregunto quién y me dice "esa que te gusta mucho a vos". Pienso en Shakira, sí, me gustaba cuando estaba terminando la primaria. Murió la mina de las caderas. Mamá me dice que no, la otra, la que tiene tatuajes. Ah, sí, tatuajes y pienso en Rihanna pero Rihanna a mi no me gusta. La de la voz, esa, que tiene una voz linda. Ajá, voz linda, tatuajes y que me gusta mucho a mi... ¿Amy Winehouse?. Sí, ella. Mirá vos, no sabía hasta ese momento que me gustaba, gracias mamá. La cuestión es que después de hablar con ella me puse a buscar en los noticieros, justo estaban en la tanda. Busqué en internet, sí, Amy, murió. En Twitter ya era TT. Si digo que me dolió o que me parecía que el mundo perdía una gran voz, estaría mintiendo, la verdad es que no estaba familiriazada con su música pero como, según mi mamá, a mi me gustaba, tenía que saber qué cantaba. Bajé su último disco y ahora lo escucho...