Obviamente me refiero a tener que escribir por
primera vez en el blog. Di un par de vueltas, hice un té, pensé en un par de
anécdotas, deliré y puse música. ¿Qué puedo escuchar? Y, la noche da para Amy
Winehouse. Hago un par de cosas con la compu y me preguntó cuándo se me dio por
bajar un disco de la mina. Inevitablemente me acordé de la llamada de mi mamá,
no sé bien cuando fue pero me llamó con la voz entrecortada y me contó que
murió "una cantante". Le pregunto quién y me dice "esa que te
gusta mucho a vos". Pienso en Shakira, sí, me gustaba cuando estaba
terminando la primaria. Murió la mina de las caderas. Mamá me dice que no, la
otra, la que tiene tatuajes. Ah, sí, tatuajes y pienso en Rihanna pero Rihanna
a mi no me gusta. La de la voz, esa, que tiene una voz linda. Ajá, voz linda,
tatuajes y que me gusta mucho a mi... ¿Amy Winehouse?. Sí, ella. Mirá vos, no
sabía hasta ese momento que me gustaba, gracias mamá. La cuestión es que
después de hablar con ella me puse a buscar en los noticieros, justo estaban en
la tanda. Busqué en internet, sí, Amy, murió. En Twitter ya era TT. Si digo que
me dolió o que me parecía que el mundo perdía una gran voz, estaría mintiendo, la verdad es que no estaba familiriazada con su música pero como, según mi mamá, a mi me gustaba, tenía que saber qué cantaba. Bajé su
último disco y ahora lo escucho...
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